Lo más importante al tratar con un cliente, sin importar con que se esté comerciando, consiste en poder responder todas las posibles preguntas y objeciones que este tenga, sin quitarle participación, de lo contrario no funcionará. Esto se logra cuando ya sabemos como dominar el proceso que se lleva a cabo cuando realizamos alguna venta, pues basta con tener la seguridad de objetar y explicar todas las características y los beneficios que obtendrán de nuestro producto o servicio. Lo mismo que hay que tener en cuenta cuando se quiere vender por internet.
A veces sucede que creemos tener un cliente seguro y de repente nos rechaza, aunque parezca ilógico este el mejor momento para convertirse en un verdadero vendedor, pues este es el momento preciso para realizar las preguntas adecuadas. Sí, es necesario preguntar para cerrar el negocio, esto se debe a que con las preguntas averiguas y entiendes muchas cosas que te sirven de pautas para convencer al cliente. Además nos sirve para entablar ciertas relaciones amistosas.
Luego de haber aprendido la habilidad de saber escuchar, entonces hay que saber utilizar los tres tipos de preguntas:
1. Las abiertas. Cuyo propósito es que el participante quiera compartir sus inquietudes, dudas e intereses, lo cual te permitirá descubrir cual es el motivo por el que dicho individuo comprará el producto.
2. Las concretas. Después de obtener cierta información, no te lances a las ofertas, sino que primero verifica si has entendido correctamente lo que el cliente te quiere decir, con preguntas como: usted está buscando…
3. Las de cierre. Tras los pasos anteriores, tendrá los datos necesarios para ir directo al punto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario