El marketing se convierte en un estilo de vida para el profesional que lo ejerce, ya que en lo habitual como en los negocios nos vemos en la necesidad de implementar estrategias que permitan el logro de las metas propuestas. Y en este caso nos referimos a estrategias implementadas en los precios. En primer lugar, definimos una estrategia como una técnica y conjunto de actividades destinadas a conseguir un objetivo, que, aplicado al concepto en cuestión, es necesario tomar en cuenta lo siguiente: determinación de precios en función de la competencia, fijación de precios en una línea de productos y análisis de la incidencia del ciclo de vida del producto.
Y profundizando ya en el tema, hacemos énfasis en la determinación del precio en función de la competencia. Esto implica la colocación de precios que vayan acorde con la tendencia del mercado, tomando en cuenta los precios fijados en la competencia tanto directa como indirecta. Aunque en la mayor parte de los casos el precio es fijado tomando en cuenta los costos o la demanda. Pero la realidad es que el consumidor toma como punto de referencia a los competidores, y la empresa tiene que guiarse por el pensamiento que dirige al segmento para no fracasar. Sin embargo, en la actualidad las empresas prefieren realizar acuerdos mediante los cuales pueden determinar un rango que delimite los precios que pueden ser fijados, de modo tal que se evite una guerra de precios donde ninguna de las empresas se vean beneficiadas. Es decir que, el consumidor puede confundirse, teniendo como resultado una inclinación hacia otras variables del producto como son la calidad, el servicio o la logística de distribución, etc.
Los empresarios no visualizaban la determinación de un precio óptimo como un modo de ampliar la cuota del mercado; pero se ha comprobado que el precio tiene un lugar importante a la hora de trazar las estrategias de marketing. Ya en cuanto a la fijación de precios en una línea de productos se debe estudiar minuciosamente las variables que afectan cada uno de los productos de la línea -de forma individual-, tomando en cuenta la elasticidad de los precios y la elasticidad cruzada -cambio porcentual de las ventas de un producto como consecuencia del cambio porcentual del precio del otro-.
Finalmente, es necesario entender el ciclo de vida del producto, ya que la etapa en que se encuentre el producto o servicio será un punto clave para seleccionar la mejor estrategia de precios. Un ejemplo de esto es el conocido “precio de introducción”, el cual muchos relacionan con un simple precio más bajo de lo normal, pero este concepto encierra en su haber la etapa en la que se encuentra el producto o servicio. En otras palabras, un “precio de introducción” corresponde a un producto nuevo que, en condición de poder penetrar en el mercado, necesita llamar la atención del cliente a través de un precio menor que el de la competencia.
Y estas son solo informaciones superficiales con respecto a la estrategia de precios, ya que en artículos posteriores trataremos las distintas estrategias de precio que se implementan en las empresas.
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